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Mostrando las entradas de julio, 2017

QUIERO VOLVER A VERLA EN PARAGUAY

Indígena guaraní:  Llévame a pasear en la selva, donde los pájaros cantan armoniosamente, donde el agua es un claro espejo que refleja tu larga melena y tu cuerpo, fina y noble escultura hecha de amor y valentía que me demuestra tu noble y gallarda descendencia. Háblame, no tengas recelo en charlar sobre la forma como me miras. Te besaré... no con pasión, porque a veces la pasión es algo fuerte pero efímero como fuego consumiendo un papel. Recostemosnos en el lago imaginario de nuestros sueños y descansemos, tal vez, esto sea un sueño y muy pronto despierte en el aeropuerto con una maleta llena de experiencias y cartas románticas llenas de suspiros y ahnelos de volverte a ver. José Alexander González Quizhpe, Ecuador.

¿COMO?

¿Si hay un libro abierto y sus hojas se dan vuelta y no hay nadie... como se dan vuelta las hojas de dicho libro? Zion Pascali,  Argentina.

SOLES

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Zion Pascali, Argentina.

MÁS AVENTURAS DE ZION

Hoy fuimos a buscar osos Panda. Un rinoceronte estaba ahí camuflado y movió el árbol, se cayó un oso bebe y nosotros lo agarramos a upa, lo subimos con su mamá, vio como llegábamos a su madriguera. El rinoceronte bebe se perdió, le dijimos al rinoceronte y se lo acercamos, así no nos topaba. En un árbol abrió un hueco grande, en el cual se metían los osos panda... había muchos osos panda y muchos pajaritos. Cantaban los pajaritos y los osos panda. El rinoceronte llamó a su manada y el oso y los pajaritos también. Eran miles de animales (vimos un chancho Jabalí y llamó a su manada)... ¡Eran miles! Había también un carpincho, un castor y una nutria. Zion Pascali,  Argentina.

HÁBITOS DE MADRUGADA

¿Me preguntas que hago en la madrugada?  Pues no mucho... ¿Sabes? Solamente pienso en ti. Imagino las ganas de mi corazón de amarte  o las caricias que doy a la luna antes que a ti. Un asterismo y una estrella cantan danzantes... ¡Mis manos desean tenerte aquí! ¿Y que otro hábito te puedo decir? Cuento estrellas mientras cuento tus palabras, las que dicen mi nombre, las que profesan tu voz. Me quedo en silencio y la brisa mojandome es aquella lluvia que moja mi ilusión. ¿Y que puedo hacer más que verte en el cielo de noche, madrugada y amanecer? Si sé que tú no llegarás a acompañarme arriba en el techo, ni yo que algún día te deje de querer. Javier Medina Chapas, Guatemala.

¿Y SI MEJOR ME ENAMORO DEL MAR?

¿Y si vengo y me enamoró de ti?  ¡Oh... mar peligroso!... tan callado a veces, pero despiadado en un parpadear. ¿Y si me enamoró mejor de é l y no de ti? Tú que desprecias, que ríes en medio de mi soledad... arrancaré tu alma con la mía, me iré y me ahogaré para nunca saber más, me haré una con las olas y con la brisa... ¡Una sirena me llegará a consolar! Tal vez, en la profundidad encuentre lo que no encontré en tierra, amor de una mujer, una flor plantada a lo largo de mi faz. Cansado, me someto al mar y sus dominios, acepto su rugido, acepto su cantar, ya que prefiero hundirme en tal azul hecho, que morir empedernido por un amor que no sucederá.  Javier Medina Chapas, Guatemala.

COMO DOS ÁRBOLES EN MEDIO DEL DESIERTO

Somos como dos árboles desatendidos, rechazados ante la vida,  esperando una lluvia, una nube de amor.  Nuestras raíces buscan en el suelo una hora de alegría  y nuestra esperanza vuela buscando un corazón.  Pero Dios es misericordioso y nos dio compañía,  de estar juntos y ser uno los dos. Te amo y eso me invade de sonrisa,  le agradezco a mi Dios por tenerte corazón,  aunque mis ojos estén cansados y tenga que verte partir algún día,  fuiste mi amiga, mi compañera y mi ilusión. Espero que mis raíces no hayan provocado una herejía,  ni tampoco mis ramas golpearte al son de su voz.  Me quedo tranquilo en medio del desierto, sabiendo que fuiste mía,  que vivimos juntos en amor y sin temor. Sin embargo el desierto quiere que seas tú la que haga la despedida.  Esperaré en Dios y cantaré una canción,  declarando que fuiste la muerte y la vida y que eterno es y será este arrebolado amor. Javier Medina Chapas, Guatemala.

LLEGASTE

Y llegaste tú, en el momento exacto, en el lugar exacto...  ¡Tú y tu sonrisa!  Y tu mirada, tu mirada llena de bondad, c on esa luz, esa luz que atrae, esa luz que dice que esa personita "vale la pena", que no es como los demás, que es especial.  Ese ¡No sé qué!... Sólo recuerdo tus ojos y esa sonrisa, acompañados de la mano de esa frase que nunca olvidaré, recuerdo que te miré y pensé que eras tan guapo que dolía. Recuerdo que soy tuya desde ese mismo instante, te juro que entre ese instante y darme la vuelta, no recuerdo nada. Es como si ese instante, justo después de saber que me habías atrapado, me hubiera embullido y no recuerdo más. Como un corto circuito, un apagón, una muerte súbita, el final de un orgasmo, un big bang, seco en cada poro de mi piel.  Eres una buena persona y créeme, el único símbolo de superioridad que conozco es la BONDAD y me da igual lo guapo que seas, me da igual lo bien que cantes, bailes, vuelas, hables o dibujes. Me da igual lo sexy, las mari

CIUDAD

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Mía Sánchez, Argentina.

GRILLO

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Zion Pascali, Argentina.

CUEVA

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Zion Pascali, Argentina.

TORTUGA

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Zion Pascali, Argentina.

LAS AVENTURAS DE ZION

*Hoy fuimos a buscar unicornios. Papá estaba atrás tomando mate. Le dije: "Vamos a buscar unicornios" y salimos. Eran de color amarillo, rojo, naranja... y azul, el más grande que no tenía cuello en la cabeza. Los demás unicornios sí y eran de color rojo y tenían cuernos. El más grande estaba atado, todos los otros huyeron... ¡Salieron volando!. El más grande al estar atado no se pudo ir y aprovechamos a montarlo y volar. Había osos que estaban sueltos y salieron corriendo porque le tenían miedo al lobo. * Hoy fuimos a buscar ciempiés. Papá estaba arriba del techo; cuando me desperté en e l  sueño (tomé conciencia) fuimos a buscarlos. Cuando vimos el ciempiés grande como un  mamut lo montamos y salimos a cabalgarlo. Sus pasos hacían pum... pum... pum.   Zion Pascali,  Argentina.

PLAYA

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Mía Sánchez, Argentina.

SONREIR

No puedo evitar sonreir por la sonrisa que muestras al sonreir. Génesis Sánchez Díaz, Ecuador.

EL QUERER

Buscando en el jardín que tenía cerca  encontré rosas tupidas y hermosas, flores coloridas y juguetonas, gardenias blancas y coquetonas. Encontré arbustos frondosos y altos, pinos robustos y largos y otros no tan altos. Quedé maravillada de la variedad ante mis ojos, pero tu eres una rosa sin espinas  y toda aquella belleza fue opacada  por tu oscuro color. No eras una rosa cualquiera, eras la rosa que yo hallé...  y aún busco la respuesta a la pregunta que me hice ese día  ¿Por qué llamaste mi atención siendo tan simple  y teniendo un edén a mi alcance? No tiene sentido.... te quiero sin sentido. El querer no es completamente un sentimiento Para mí, no. Génesis Sánchez Díaz, Ecuador.

NO ERA INVIERNO

En el bolsillo de un saco de piel que no usé nunca, encontré tantas heridas de mi ser que no vi antes. No me acuerdo porque lo compré para no usarlo, pero tiene tantas arrugas... y vivió colgado. En un instante frío me sentí desnuda y no importaban las arrugas, quería abrigarme. El saco era tan grueso  como un pelaje, pero helada me sentía  y no era invierno. Eran las angustias, los recuerdos... eran las caricias y los silencios que tenía ese saco que nunca usé. Victoria Rodríguez, Argentina.

ME ENCANTAS

Me encanta que me encantes porque encantas con tu encanto y encanta que encantes así como a mí me encantas. Génesis Sánchez Díaz, Ecuador.