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Mostrando las entradas de octubre, 2017

¡POR SER TÚ!

Honestamente cuando te vi no pensé que iba a quererte tanto. En realidad no sé que pasa conmigo, pero no es normal que alguien piense en alguien todo el día y desear estar junto a esa persona todo el tiempo. Extrañarte sin ningún motivo no es normal... ¿Sabías? Te extraño a cada momento, no puedo estar en mi cama sin querer que estés junto a mí, para abrazarte toda la noche y en la mañana despertarte con un beso, olerte en la mañana, escuchar tu primer bostezo, oír tus primeras p alabras, las cuales quisiera que sean "Buenos días, cariño" seguidas de un tierno beso, de esos que tú sabes dar. Te extraño a cada instante, así sea, mientras haga la actividad más común de mi diario vivir, como lavarme los dientes. Quisiera que estés junto a mí, indicándome como hacerlo. No porque no sepa, solamente, que te ves tan tierno hablando que no me interesa escuchar algo que ya sé hacer de memoria, solo por ver la linda y única manera en la que te expresas siendo tú.... ¡Te quiero mucho!

JUEGOS DE NIÑOS

Juegos de niños, cartas, dados y más recuerdos de encuentros, saltos en la memoria. Los juegos de niños la volvían loca, sentía una felicidad al participar que nadie era capaz de ignorar... ¡Ni siquiera, su propio reflejo! Virginia Andrea Llobera, Argentina.

POSTALES

Abrió la caja de seguridad que había en su nueva casa, después de haberse mudado y en el interior de la misma, encontró unas antiguas... más bien, prehistóricas postales de un amor añejado por el tiempo. -¿Hace cuanto que no vive nadie acá? pensó ella para sí misma. Se dispuso a terminar de entrar sus cosas y como se sentía agotada se acostó un rato, que terminó siendo un par de horas. Le daba vueltas la cabeza, por ese amor y el porque habían quedado esas  postales allí. A la mañana siguiente, llamó a los dueños anteriores, quienes aparentemente eran nietos de la dueña anterior, a la cual le tenían mucho aprecio y de quién era probable que fuesen esas cartas. Pero la señora ya había fallecido, lo cual le impedía preguntarle si eran suyas y de ser así, poder devolverlas. Volvió a su casa y leyó las fechas de las cartas. Cuando notó que eran de cincuenta años antes de la fecha en que se hallaba, leyó además la firma "ML" que coincidía con sus siglas y de repente, se envejeció,