Thursday, August 25, 2016

LA SOCIEDAD IMPONE PERO SOS VOS EL QUE SUFRE

Los estereotipos son pecados de la sociedad, estos solo dicen o muestran lo que según “alguien” es correcto y lo que no. Te plantean, que el ser flaco, lindo/a, no tener acné, el tener una estatura promedio, es lo “ideal”; es eso o nada. Cuando en realidad están totalmente equivocados.
Nada es perfecto, todo depende de quién y cómo lo mire. Estos estereotipos traen con ellos muchas consecuencias, en el caso de las jóvenes, pueden llegar a padecer bulimia, anorexia, exclusión social o el famoso bullying. Y para los jóvenes, prácticamente es igual, con la diferencia de que los porcentajes indican, que las chicas son las más vulnerables.
Hay muchos especialistas que intentan combatir este tipo de conflictos, pero lamentablemente a las grandes empresas y organizaciones que fomentan esto, no les conviene, por lo que les pagan a cambio de su silencio.
Personalmente, sufrí bastante durante mi infancia a causa de estos grandes ideales. La gente me decía “o sos flaca o no sos nada”… “¡Qué gorda estás!, ¿te viste?”. Pero tenía y tengo la suerte, de tener una familia muy presente la cual, siempre estuvo para mí. Recuerdo que mi mamá siempre me decía:-“Hija, si te dejás llevar por lo que la gente quiere que seas, nunca vas a ser feliz, entonces yo te recomiendo lo siguiente, se feliz a tu manera, siempre y cuando no perjudiques a nadie”-. Me ayudó mucho lo que ella me dijo, porque gracias a eso, hoy en día, a mis dieciséis años, puedo asegurarles que soy la persona más feliz que habita este planeta. Mis amigos y familiares me aman y aceptan tal cual soy, por más que la nena gordita, fue remplazada por una adolescente con cuerpo de mujer, más alta, curvas marcadas, ellos siguen viendo a la misma persona, con los mismos valores y aficiones.
Por lo tanto, te invito a que tomes las riendas de tu vida y decidas vos por ellas. Decide lo que vas a hacer y quién vas a ser, sin que te importen los comentarios ajenos y con malas intenciones, aunque no está mal recibir ayuda. Apóyate siempre en la gente que te ama y que la envidia no te afecte, porque como decía Ignacio Manuel Altamirano:” El mayor castigo que puede imponerse a la envidia es el desprecio. Hacerle caso es permitirle saborear un síntoma de victoria”.
Macarena Maggi
Argentina
16 años

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