BIOGRAFÍA

La Comunidad Literaria y de Artes Plásticas Infanto-Juvenil "Aventuras de Papel" nació en la ciudad de Mar del Plata, para abrir una puerta que estaba cerrada, la participación de niños y jóvenes en el ámbito literario marplatense.

Tenemos premios como:

*Lauro de Oro, otorgado por la Fundación "Algo por Colombia" (Octubre del 2014).
*Voluntariado y Bien Común, una mención que consta de un certificado enmarcado y una medalla, auspiciada por Rotary Club, otorgada por la "Federación para la paz Universal" (Diciembre del 2015).

Participamos de antologías como:

*Huellas a la Mar 6, editada en papel por "Ediciones Literarte" de Graciela Diana Pucci, y auspiciada por la Secretaría de Cultura de Presidencia de la Nación Argentina y el Honorable Concejo Deliberante de Vicente López (2016).
*Huellas a la Mar 7, editada en papel por "Ediciones Literarte" de Graciela Diana Pucci, y auspiciada por la Secretaría de Cultura de Presidencia de la Nación Argentina y el Honorable Concejo Deliberante de Vicente López (2017).

*Huellas a la Mar 8, editada en papel por "Ediciones Literarte" de Graciela Diana Pucci, y auspiciada por la Secretaría de Cultura de Presidencia de la Nación Argentina y el Honorable Concejo Deliberante de Vicente López (2018).

Publicamos bajo nuestro nombre:

*Como Golondrinas, editada en papel por "Ediciones Literarte" de Graciela Diana Pucci y presentada en Buenos Aires en el histórico Café Tortoni (2018).

Saturday, October 4, 2014

NANNY, LA PERRITA DE CHOCOLATE (CUENTO COLECTIVO)

Había una vez, una perrita de chocolate. Su nombre era Nanny. Sus amigos eran Javier, Belén, Rocío, Juancito y Agustina.
Un día, mientras jugaba en la plaza con los niños, pasó un hombre malo que manejaba un auto rojo y se la llevó.
Los chicos, le avisaron enseguida a la Tía Andrea y todos juntos salieron a buscarla.
Recorrieron el parque de Los Libres del Sur y no la encontraron.
Caminaron hacia el castillo de la amistad y se encontraron con una señora que llevaba un bebé en un cochecito.
-Señora, ¿Vio pasar a un hombre con una perrita de chocolate? -Preguntó Rocío.
-¿De chocolate? -Contestó extrañada la señora.
-Sí -Agregó muy segura Rocío -Aunque en realidad su nombre es Nanny.
-No, no la ví, pero pueden buscar cerca del Monte Brown -Sugirió la señora, mientras se iba caminando muy tranquila con su bebé y su cochecito.
Entonces, siguieron caminando y ya se estaban cansando cuando Javier dijo:
-¡Ya se ven los árboles de Monte Brown! Y me parece que hay un auto rojo.
Muy animados, los chicos apuraron la marcha, pero cuando llegaron al Monte Brown no había nadie en el auto.
-Mejor, seguimos caminando -Propuso Belén.
-¡Yo ya no quiero caminar!  -Se quejó Juancito, una vez más.
-¡Yo la extrañó a la Nanny! -Agregó llorando Agustina, que era la más chiquita del grupo.
-Bueno, bueno, ¡No llores más! ¡Ya la encontraremos! -La consoló la Tía Andra.
Pasaron por el camping de los Tres Colores, donde vivía Maira con su Tía Eugenia.
Mientras tomaba un helado, Juan Ignacio le preguntó si no había visto una perrita de chocolate.
-¿De chocolate? -Exclamó Maira, muy sorprendida, porque ni se imaginaba que existieran perritas de chocolate.
-¡Claro que hay! Pero en el mundo de la fantasía -Aclaró Rocío -Nosotros teníamos una y un hombre malo se la llevó.
Al oír el nombre de Nanny, Agustina comenzó a llorar nuevamente y a llamarla con toda su voz.
La Tía Andrea la calmó, comprándole una montaña de heladitos de agua que la niña repartió entre sus amiguitos.
Cuando terminaron los helados siguieron adelante y al pasar por LA ALAMEDA, vieron las llamitas que paseaban tranquilamente por la reserva ecológica de la estancia. Tampoco estaban allí ni el auto rojo, ni el hombre malo y mucho menos, la perrita de chocolate.
Al llegar al camping del Automóvil Club, le preguntaron a Raulito si no había visto pasar a la perrita.
-¡Me parece que sì! -Busquen para el lado de la escuela. Seguro que la encontrarán -La señorita Ana suele darle de comer a los perritos perdidos o abandonados.
Más que contentos, pero un poco cansados de tanto caminar, los chicos y la Tìa Andrea, llegaron a la escuelita.
En la puerta estaba Nanny. Cuando los vio, comenzó a saltar y a hacer piruetas.
Los chicos y la Tía Andrea, la abrazaron fuerte y ella les hizo mimos con el hocico.
Luego, llamaron a Jorge, un remisero amigo, para que fuera a buscarlos.

Colorín verde y azul.
Este cuento de mascotas
ha nacido en Chascomús.

Chiquitaller (Varios autores)
Del libro "Florilindo y otros cuentos"
ISBN: 978-987-26633-1-5.

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